La obra municipal supera el 85% de avance y podría quedar terminada entre fines de octubre y principios de noviembre. En “El Cruce”, sin embargo, continúa pendiente la rotonda anunciada por el gobernador Martín Llaryora y que debe ejecutar Caminos de las Sierras.
Las dos obras fueron pensadas para encontrarse en un mismo punto, pero avanzan hoy a velocidades muy diferentes. Mientras la transformación de la avenida Simón Bolívar entra en su etapa final, la construcción de la rotonda sobre la ruta provincial E-55 que permitirá vincular ambos corredores todavía no comenzó.
La diferencia empieza a adquirir importancia para La Calera porque ya no se trata de dos proyectos independientes. La nueva avenida desemboca precisamente en el sector conocido como “El Cruce”, uno de los puntos de mayor concentración vehicular de la ciudad.
La rotonda fue anunciada por el gobernador Martín Llaryora el 8 de abril de 2025, durante la inauguración del Polideportivo Municipal. La ejecución quedó bajo responsabilidad de Caminos de las Sierras y está previsto que sea financiada con recursos provenientes de la recaudación del peaje de la E-55.
El proyecto provincial debía complementar la intervención que la Municipalidad desarrolla sobre Simón Bolívar —continuación de calle San Martín— para ordenar integralmente uno de los principales accesos de La Calera.
Una obra supera el 85%; la otra todavía espera
La diferencia es hoy evidente. La Municipalidad comenzó en marzo la repavimentación y sistematización de Simón Bolívar. Pese a inconvenientes surgidos durante los trabajos, entre ellos problemas en antiguas redes de agua y drenajes, la ejecución ya superó el 85%.
El intendente Fernando Rambaldi estimó que la avenida podría quedar concluida entre fines de octubre y comienzos de noviembre. Del otro lado aparece la situación provincial: la rotonda prometida para la E-55 todavía no comenzó a construirse.
El dato adquiere mayor relevancia a medida que se aproxima la terminación de Simón Bolívar. Una intervención tardía sobre “El Cruce” podría obligar a realizar nuevos desvíos y cortes en un sector que ya soportó las consecuencias de las obras municipales.
También existe un componente económico: los comerciantes de la zona podrían volver a quedar afectados por restricciones de circulación si ambos trabajos, originalmente complementarios, terminan ejecutándose en momentos diferentes.
Una promesa que ahora entra en tiempo de descuento
La discusión, entonces, empieza a cambiar, durante buena parte del año el foco estuvo puesto en el avance de Simón Bolívar. Con la avenida próxima a completarse, la atención pasa inevitablemente hacia Caminos de las Sierras y el Gobierno provincial.
La pregunta ya no es solamente cuándo terminará la obra municipal. Ahora La Calera necesita saber cuándo comenzará la rotonda anunciada por la Provincia, cuál es su cronograma de ejecución y cómo se organizarán los trabajos para evitar que “El Cruce” vuelva a convertirse en un cuello de botella.
Hay además una particularidad que seguramente formará parte del debate local: la obra provincial deberá ejecutarse con fondos provenientes del sistema de peajes, mientras los usuarios de La Calera continúan pagando diariamente para circular por la E-55.
Con Simón Bolívar acercándose al final, las dos obras que debían complementarse empiezan a mostrar una diferencia difícil de ignorar: una está próxima a terminar; la otra todavía espera comenzar.






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