A menos de un año de la elección provincial, Luis Juez volvió a poner la gobernación en su horizonte. Pero la verdadera disputa opositora será construir una alianza capaz de enfrentar al oficialismo. En ese tablero, Encuentro Vecinal y La Calera pueden tener un papel mayor al que indican sus números.
La carrera hacia 2027 empezó. Todavía faltan candidaturas, alianzas y definiciones, pero los principales espacios políticos de Córdoba comenzaron a mover sus piezas y Luis Juez acaba de aportar una señal inequívoca: “Vamos a intentarlo”, respondió al ser consultado por Puntal sobre una nueva candidatura a gobernador.
Juez tiene una razón poderosa para intentarlo. En 2023 obtuvo el 41,85% y quedó apenas 3,33 puntos detrás de Martín Llaryora. Sin embargo, el tablero cambió. La Libertad Avanza creció fuertemente en Córdoba y el radicalismo continúa buscando su propio ordenamiento. La discusión opositora ya no pasa solamente por quién tiene más votos, sino por quién consigue reunirlos.
Las primeras encuestas conocidas mantienen a Llaryora como favorito y ubican a Juez como uno de los opositores con mayor volumen propio. Pero una oposición fragmentada entre juecistas, libertarios, radicales y otras fuerzas facilitaría considerablemente el camino del oficialismo.
Allí aparece Encuentro Vecinal Córdoba. Con Aurelio García Elorrio al frente y el intendente Fernando Rambaldi como vicepresidente partidario, el espacio comienza a adquirir otra dimensión dentro del armado provincial. Su 3,16% de 2023 parece modesto, pero resulta significativo frente a una elección que se definió por poco más de tres puntos.
La Calera, además, ofrece un antecedente interesante: Rambaldi llegó al gobierno mediante una alianza que reunió vecinalistas y diferentes sectores opositores. Esa experiencia podría ser observada ahora desde Córdoba.
Falta mucho y, políticamente, falta poco. Juez ya avisó que quiere jugar. Llaryora conserva la centralidad del oficialismo y los libertarios pretenden hacer valer su crecimiento.
La verdadera pelea recién comienza: antes de disputar la Gobernación, cada espacio deberá resolver quién conduce, quién acompaña y, fundamentalmente, quién está dispuesto a ceder para construir una mayoría.









