Por primera vez en la historia reciente de la ciudad, la Municipalidad de La Calera presentará el Presupuesto y la Ordenanza Tarifaria 2027 dentro del período de sesiones ordinarias del Concejo Deliberante. Es un hecho que marca un cambio de época: atrás quedaron los presupuestos de otras gestiones, armados a las apuradas y aprobados a fin de año sin tiempo para el debate.
Un presupuesto pensado para seguir mejorando la ciudad
En la conversación y tratando de saber a que áreas se invertirá el erario público explicaba: El Presupuesto 2027 contempla numerosas mejoras para todos los barrios de La Calera:
Más intervenciones en espacios públicos, plazas y espacios verdes en cada barrio.
Más mejoras en calles y corredores viales, para dar continuidad al Megaplan de obras.
Recursos para el Plan Hídrico Integral, que viene renovando un sistema de agua que estuvo más de 20 años sin inversiones.
Continuidad de obras clave de la gestión, como el nuevo Centro de Transferencia de Residuos (CTR), que viene a terminar con el basural a cielo abierto, los incendios y el humo que respiraban los vecinos.
Menos impuestos para el que invierte, más orden en la administración
Finalmente analizando sobre los emprendimientos que se están radicando en La Calera, decía: Gracias al Régimen de Promoción Local (Ordenanza 39/25), impulsado por el intendente Rambaldi, La Calera eliminó más de 100 tasas municipales y otorgó exenciones a las pymes que eligen la ciudad. Esto permitió la llegada de más de 60 nuevas empresas, comercios e industrias, que generaron más de 500 puestos de empleo genuino para los calerenses.
Y aun con esas exenciones, las cuentas de la ciudad están mejor. La reorganización de la administración municipal permitió aumentar de manera notable el nivel de cobrabilidad: hoy la gran mayoría de los calerenses paga sus tributos, algo que antes no ocurría.
Esto significa algo muy concreto: la Municipalidad vive con lo propio. Las obras y mejoras que los vecinos ven en sus barrios se hacen con recursos propios de la ciudad.
A esto se suma la actualización de las valuaciones del impuesto inmobiliario municipal, que ahora quedan equiparadas con las que usa la Dirección General de Rentas de la Provincia. Es una medida de equidad: los inmuebles valen lo mismo para el municipio y para la Provincia, y cada uno aporta lo que le corresponde.










