Por: AnƔlisis para los Vecinos de La Calera
En el marco de la inauguración de las sesiones ordinarias del Concejo Deliberante, el intendente Fernando Rambaldi puso sobre la mesa uno de los conflictos mĆ”s aƱejos y sensibles para la comunidad: el servicio de transporte automotor. Con la presencia de casi todo el arco opositor, el discurso de rendición de cuentas derivó en una denuncia directa sobre la supuesta falta de voluntad polĆtica del Gobierno de la Provincia de Córdoba para romper un esquema que castiga al usuario local.
El Peso de la Historia: La Cooperativa La Calera Ltda.
Para entender el presente, es imperativo mirar el pasado. La Cooperativa de Transporte La Calera Ltda. no es solo una empresa; es una institución que ha crecido a la par de la ciudad. Fundada hace dĆ©cadas, nació con un espĆritu asociativo para cubrir las necesidades de una población que entonces era una fracción de lo que es hoy.
Sin embargo, el anÔlisis de su trayectoria muestra una transición compleja: de ser una solución comunitaria, pasó a convertirse en un actor dominante que, ante la falta de competencia, ha ralentizado su proceso de modernización . En las últimas décadas, la Cooperativa ha logrado consolidar una red de influencia que le ha permitido ser la única prestataria tanto en recorridos urbanos como en la vital conexión interurbana con Córdoba Capital.
La AnatomĆa de un Monopolio
¿Por quĆ© existe un monopolio en una ciudad de 50.000 habitantes? La respuesta combina factores tĆ©cnicos y polĆticos:
- Concesiones Prorrogadas: Históricamente, las licencias se han renovado de manera precaria o automÔtica, impidiendo el ingreso de nuevos oferentes.
- Barreras de Entrada: La infraestructura de transporte en los corredores de las Sierras Chicas no es limitada, es suficiente y los accesos de varias lĆneas de transporte de producen hasta SaldĆ”n. La Cooperativa posee el control mediante relaciones con el gobierno local o provincial, desincentivando a otras empresas a intentar competir.
- Inobservancia de la Ley: Como bien seƱaló el intendente, existe una Ley Provincial de Transporte que prohĆbe explĆcitamente la exclusividad de servicios. No obstante, en La Calera, esa ley es letra muerta. El monopolio no es una casualidad del mercado, sino una construcción administrativa.

El Silencio de la Provincia
El principal escollo para la democratización del transporte parece estar en el Panal (Centro CĆvico). A pesar de las gestiones municipales, la SecretarĆa de Transporte provincial, por entonces a cargo de Marcelo Rodio, ha mantenido una postura de inacción.
El gobierno provincial, encargado de regular los corredores interurbanos, no ha dado curso a los expedientes presentados por el municipio. Esta parĆ”lisis administrativa sugiere dos posibilidades: o una burocracia ineficiente que no dimensiona el crecimiento demogrĆ”fico de La Calera, o una connivencia polĆtica con las estructuras tradicionales de transporte que prefieren mantener el statu quo antes que abrir el juego a la competencia.
AquĆ es fundamental entender que el silencio de la administración no es un vacĆo legal, sino un hecho con consecuencias jurĆdicas tanto en el Derecho Administrativo Nacional como en el de la Provincia de Córdoba.
QuĆ© ocurre legalmente cuando un funcionario o repartición (como la SecretarĆa de Transporte) no responde a las peticiones:
a. El Derecho de Petición
Tanto la Constitución Nacional (Art. 14) como la Constitución de la Provincia de Córdoba (Art. 19, inc. 10) garantizan el derecho de peticionar ante las autoridades. Este derecho no se agota con la presentación del trÔmite; incluye el derecho a obtener una respuesta fundada.
En resumidas cuentas el silencio administrativo en muestra provincia estĆ” regulado por ley el tiempo mĆ”ximo de respuesta, pudiendo accionar al organismo mediante diversas formas jurĆdicas, pudiendo llegar a incurrir en incumplimiento de los deberes de funcionario pĆŗblico o mal desempeƱo segĆŗn sea el caso.
b. ¿QuĆ© pasa en el caso de La Calera?
Dado que el intendente afirma haber iniciado trĆ”mites hace mĆ”s de un aƱo, el municipio ya estarĆa en condiciones de:
- Interponer Amparos por Mora contra la SecretarĆa de Transporte.
- Iniciar una demanda Contencioso-Administrativa alegando que la inacción provincial protege un monopolio ilegal, contraviniendo la defensa de la competencia y el bienestar general.
Este marco legal refuerza la postura de "conminar" que utilizó el intendente, ya que la provincia no solo estÔ siendo "lenta", sino que estÔ incumpliendo mandatos constitucionales de respuesta obligatoria.
El Reclamo de Rambaldi: "Los calerenses tambiƩn son cordobeses"
Durante su discurso, Fernando Rambaldi fue tajante. Aseguró que la Municipalidad ha cumplido con su parte:
- Gestión de Nuevas LĆneas: Se confirmó que existen trĆ”mites iniciados hace mĆ”s de un aƱo para el ingreso de nuevas prestatarias.
- DiseƱo de Recorridos: El equipo tĆ©cnico municipal ya tiene listos los diagramas para nuevas lĆneas urbanas e interurbanas que cubrirĆan zonas hoy olvidadas por la Cooperativa.
- Conminación Directa: El intendente "conminó" a las autoridades provinciales a responder. Su tono pasó del pedido protocolar a la exigencia polĆtica, recordĆ”ndole a la Provincia que La Calera ya no es el pueblo de paso de hace 20 aƱos.
El sistema actual es deficiente porque no tiene incentivos para mejorar. Cuando una empresa sabe que el vecino no tiene otra opción, no mejora el trato al usuario. El monopolio de la Cooperativa La Calera es, en la prÔctica, un impuesto a la paciencia del ciudadano.
Es inaceptable que una ciudad que aspira a la modernidad siga atada a un esquema de transporte del siglo pasado. La solución no es necesariamente que la Cooperativa desaparezca, sino que compita. La competencia obliga a la excelencia. El Gobierno Provincial debe dejar de mirar hacia otro lado y entender que su silencio es cómplice del maltrato diario que sufren miles de calerenses. La Calera ha despertado y su transporte debe estar a la altura de su gente.
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