La Calera abrió sus sesiones con un ambicioso plan de obras y señales políticas hacia el Concejo
Este domingo 1 de marzo de 2026, en el marco histórico de la Capilla Vieja, el intendente de La Calera, Fernando Rambaldi, dejó inaugurado el período de sesiones ordinarias del Concejo Deliberante con un discurso de fuerte impronta ejecutiva y marcado tono político.
Más allá del repaso de gestión, el eje central estuvo puesto en lo que definió como “el plan de obras más ambicioso de la historia reciente de La Calera”, con una hoja de ruta para los próximos 20 meses. El mandatario anunció la intervención en más de 100 espacios públicos, la recuperación de 25 plazas y parques, un plan integral de pavimentación —con foco en la avenida Simón Bolívar—, inversiones en infraestructura hídrica, ampliación de redes de agua y cloacas, mejoras en dispensarios y escuelas, y la puesta en marcha de programas de loteo y vivienda.

El componente hídrico ocupó un lugar estratégico: 33 estaciones de bombeo, estaciones de cloración en distintas cisternas y la instalación de 4.000 medidores para avanzar hacia un esquema tarifario que premie el consumo responsable. Rambaldi insistió en el principio de “que cada vecino pague lo que consume”, anticipando el reenvío de la ordenanza tarifaria al Concejo.
También anunció ordenanzas vinculadas al ordenamiento urbano: regulación de construcciones, limitación de usurpaciones, prohibición de la actividad de “naranjitas” y exenciones impositivas para barrios cerrados en relación a espacios verdes de uso interno.
En materia de desarrollo económico, destacó inversiones privadas millonarias, la consolidación turística de Laguna Azul y la continuidad de eventos como el Festival Nacional del Lómito. Asimismo, reclamó públicamente a la Provincia la habilitación de nuevas líneas de transporte, señalando el incumplimiento de la normativa que prohíbe monopolios en el servicio.

El mensaje institucional del Concejo
La presidenta del Concejo Deliberante, Silvina Barotto, abrió formalmente el período legislativo con un discurso centrado en la institucionalidad. Llamó a “profundizar y profesionalizar” la tarea legislativa, subrayó la necesidad de transparencia y convocó a los concejales a despojarse de intereses sectoriales para priorizar el bienestar común.
Su mensaje tuvo un tono conciliador y republicano, poniendo el acento en el rol del Concejo como ámbito de deliberación responsable ante el crecimiento sostenido de la ciudad.
Presencias, ausencias y gestos
Uno de los datos políticos de la jornada fue la presencia de la oposición peronista, algo que no pasó inadvertido en el escenario local. Sin embargo, no estuvo la concejal Analía Marcos, cuya ausencia generó comentarios en los pasillos.

Durante el discurso del intendente se observaron gestos de disidencia en algunos tramos por parte de sectores opositores, especialmente en los pasajes referidos a transporte y ordenanzas de fuerte contenido regulatorio. No hubo interrupciones, pero sí expresiones corporales que evidenciaron matices y reservas.
Un cierre con tono de campaña
Rambaldi cerró con una apelación directa a los “hechos” por sobre las palabras, en un mensaje que combinó rendición de cuentas con narrativa de continuidad y transformación. El concepto reiterado de “una Calera cada vez mejor” funcionó como síntesis de gestión y como plataforma política hacia el tramo final del mandato.

La apertura dejó en claro que el año legislativo 2026 estará atravesado por debates estructurales: tarifas, ordenamiento territorial, transporte, vivienda y control del espacio público. El Concejo tendrá ahora la responsabilidad de traducir ese megaplan en normas concretas, en un clima político que, aunque institucionalmente correcto, muestra señales de tensión latente.



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