Con exenciones de tasas de hasta 30 años, La Calera suma empresas y amplía su oferta comercial, sanitaria y financiera. El desafío es consolidar esas inversiones en empleo para los vecinos y oportunidades para los negocios locales.
La llegada de empresas abre una oportunidad para La Calera: ampliar su economía y ofrecer más trabajo y servicios dentro de la ciudad. El desafío es que las nuevas inversiones también impulsen a los comercios existentes y a los proveedores locales.
Según pudimos saber, el Régimen de Promoción de Inversiones municipal permitió la radicación de 50 empresas, con inversiones superiores a $8.000 millones y más de 500 empleos directos e indirectos. El esquema contempla exenciones de tasas de hasta 30 años.
Entre las incorporaciones aparecen una sede de la clínica Conciensus, Banco Macro y el centro comercial CaO, con 45 locales. Son actividades que pueden acercar prestaciones médicas, servicios financieros y opciones de consumo a los vecinos, reduciendo la necesidad de trasladarse a Córdoba.
Desde una perspectiva económica, esa mayor oferta puede ayudar a retener parte del gasto de las familias en La Calera. También abre oportunidades para prestadores, trabajadores y pequeños emprendimientos que puedan integrarse como proveedores.
La ampliación del régimen incorpora beneficios para empresas que deban reubicarse por cambios en el uso del suelo, la economía del conocimiento, la construcción y quienes formalicen trabajadores. Así, la promoción busca acompañar tanto nuevas radicaciones como actividades existentes.
La gestión de Fernando Rambaldi apuesta a reducir costos municipales y simplificar trámites para estimular al sector privado. La evaluación de sus resultados requerirá observar cuántos empleos permanecen, cuántos corresponden a vecinos y cómo evoluciona la actividad comercial. Para La Calera, atraer inversiones es el comienzo; consolidarlas será la siguiente tarea.


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