El Concejo de La Calera sesionó nuevamente con sus nueve titulares. Los cruces por las ausencias, las dietas y las comunicaciones dominaron la reunión ante un salón repleto de vecinos.

Los nueve concejales titulares estuvieron presentes este miércoles 14 de octubre en el Concejo Deliberante de la ciudad. Sin embargo, la asistencia completa estuvo lejos de traducirse en un debate ordenado, durante más de una hora los reproches y las interrupciones dominaron la sesión.

La lectura de la disposición del Tribunal Superior de Justicia abrió una discusión sobre su alcance. Ante la finalización de la lectura del texto comenzaron los cuestionamientos del rufeilismo. La presidenta del cuerpo tuvo que releer parte del texto e intentó explicar los alcances del expediente sin lograr su objetivo. El oficialismo defendió los procedimientos empleados durante los meses anteriores. Desde la oposición se sostuvo que la cautelar también pondría en revisión actuaciones previas, incluida la primera lectura del proyecto que debía tratarse esa noche.

A simple vista sobresale que la cuestión es netamente política, los bloques opositores pretenden hacer una lectura política de un texto jurídico sin la menor intención una visión diferente y menos aún una explicación.


El concejal Larrosa les recriminó el constante entorpecimiento de los temas tratados, "no apoyaron ningún proyecto" expresó, "es un disparate que pretendan cobrar las dietas del período de tiempo no trabajado". Desde la oposición se cuestionaron sus afirmaciones y una intervención negó haber presentado personalmente un reclamo de cobro.

De hecho varias veces si dirigió a los opositores preguntándoles si estaban dispuestos al cobro de dietas por un trabajo que no habían hecho. También se lamentó trabajar en estas condiciones de nuevo, después de los 6 meses más productivos para el tratamiento de proyectos para los vecinos.


Otro episodio involucró a Analía Marcos y a la presidenta Silvina Barotto. Analía Marcos en un momento se quejó a la presidencia de no recibir las comunicaciones produciéndose un intercambio de palabras, allí la presidenta del CD le pidió que le ratificara el mail que ella había informado y ahí en ese momento expresa que no puede acceder a su casilla de mail. Esto sacó al concejal Larrosa donde evidentemente enojado expresó "esto es un disparate, no tiene acceso ni a su propia cuenta".

La discusión también derivó en acusaciones sobre alianzas, familiares y empleos públicos que la concejal Marcos pretendía que incorporaran en el municipio. Las interrupciones y los reproches personales relegaron el asunto legislativo ante un salón repleto de vecinos.


Finalmente, se trató en segunda lectura el proyecto sobre concesión de espacios públicos municipales. Sus impulsores explicaron que buscaba habilitar inversiones y actividades mediante procedimientos de contratación. Desde la oposición se objetó avanzar mientras persistieran diferencias sobre el alcance de la cautelar. El proyecto fue sometido a votación y no quedó aprobado.

La sesión terminó con un resultado concreto: el único proyecto del orden del día quedó sin aprobación. La imagen pública fue la de un Concejo completo en número, pero atravesado por una confrontación que consumió buena parte de la reunión.

NOTA AL CONCEJA LARROSA

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