Tras el encuentro peronista en Estancia Pizarro, Rodrigo Rufeil reapareció con fuertes críticas a Fernando Rambaldi y reivindicó su pasado como intendente. Mientras el peronismo se reorganiza para 2027, persisten las incógnitas sobre su liderazgo y el proyecto de ciudad que pretende ofrecer.
El peronismo de La Calera parece haber encontrado un adversario común, pero todavía debe resolver quién conducirá su proyecto político. En ese escenario, Rodrigo Rufeil busca recuperar protagonismo mientras la definición electoral permanece abierta.
Tras el encuentro de Estancia Pizarro, el exintendente reapareció en el streaming Política Córdoba Verdad, donde cuestionó duramente la administración de Fernando Rambaldi y reivindicó las obras de su gestión: parques, escuelas, pavimento y edificios públicos, en un intento por reafirmar su experiencia y capacidad política.
Sin embargo, la experiencia de gobierno no constituye, por sí sola, una propuesta para el futuro.
Durante la entrevista, Rufeil dedicó más tiempo a cuestionar al intendente que a explicar cómo resolvería los problemas que identifica en la ciudad. La confrontación puede reunir voluntades opositoras, pero difícilmente alcance para construir una alternativa de gobierno.
La unidad y sus protagonistas
Rodrigo mencionó a su primo Facundo Rufeil, Ariel Aleksandroff y Gastón Morán como protagonistas de la reorganización peronista. Pero una cosa es compartir un adversario y otra, bastante diferente, acordar un liderazgo.
La unidad aparece como una necesidad electoral, aunque todavía no necesariamente como una unidad de conducción. Cuatro dirigentes con trayectorias e intereses propios deberán transformar sus coincidencias en un proyecto común.
Por ahora, la reorganización continúa encabezada por figuras conocidas de la política local. La renovación, al menos en la conducción visible, todavía no aparece.
El pasado también tiene cuentas pendientes
Rufeil destacó el acompañamiento provincial y reivindicó las inversiones realizadas durante su administración. Pero ese balance también obliga a revisar cómo fueron gestionadas algunas obras.
El Parque Icardi constituye un ejemplo controvertido. El reclamo económico de la empresa constructora llegó al Concejo Deliberante, donde el sector rufeilista intentó impulsar una ordenanza para afrontar la deuda reclamada por el empresario Lagos.
Detrás de ese conflicto aparece otra cuestión: las decisiones administrativas vinculadas con una posible compensación mediante terrenos destinados a un emprendimiento comercial, pese a las condiciones originales de donación del predio.
El interrogante excede la deuda: ¿se respetaron los procedimientos administrativos y la finalidad de aquella donación?
También persiste entre muchos vecinos el cuestionamiento por la actuación legislativa de Rufeil frente al reclamo por el peaje E-55.
El desafío de volver a convencer
Durante la entrevista, Rodrigo reiteró una frase: «¿Qué responsabilidad puedo tener yo si hace ocho años que no firmo un papel?».
Es cierto que no puede responsabilizárselo automáticamente por las decisiones de gobiernos posteriores. Pero el paso del tiempo tampoco elimina las consecuencias que eventualmente hayan dejado las administraciones anteriores.
Rufeil pretende que los vecinos recuerden sus obras. Algunos, sin embargo, también recuerdan decisiones que cuestionan.
La responsabilidad política no comienza ni termina con la firma de un documento: también se mide por el legado de una gestión.
El desafío del peronismo no será solamente alcanzar acuerdos entre dirigentes, sino recuperar la confianza ciudadana.
Y queda una pregunta:
¿Está el PJ construyendo una verdadera alternativa de gobierno o simplemente reorganizando a sus antiguos protagonistas para intentar regresar al poder?
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