Finalmente, la calle Rivadavia en el barrio El Chorrito tendrá el asfalto que esperó durante décadas, pero el proceso para llegar a la aprobación del proyecto dejó al desnudo una de las puestas en escena más cínicas de la política local. Mientras los vecinos celebraban con aplausos un avance que significa seguridad y progreso, en el recinto se desarrollaba una "comedia de enredos" protagonizada por una oposición que prefirió administrar confusiones antes que estudiar datos verificables.
La ignorancia como estrategia política
Es intelectualmente deshonesto que ediles con años en su banca pretendan desconocer un proyecto que ha sido tema recurrente en la agenda legislativa. La postura de la concejal Marcos, por ejemplo, reveló un desconocimiento alarmante de los aspectos centrales de la ordenanza que intentaba bloquear. Por ejemplo venía esgrimiendo el rechazo al proyecto por supuesta falta de claridad hacia los vecinos, alegando riesgo patrimonial resaltando su desconocimiento del esquema de exenciones.
Finalmente, la calle Rivadavia en el barrio El Chorrito tendrá el asfalto que esperó durante décadas, pero el proceso para llegar a la aprobación del proyecto dejó al desnudo una de las puestas en escena más cínicas de la política local. Mientras los vecinos celebraban con aplausos un avance que significa seguridad y progreso, en el recinto se desarrollaba una "comedia de enredos" protagonizada por una oposición que prefirió administrar confusiones antes que estudiar datos verificables.
La ignorancia como estrategia política
Es intelectualmente deshonesto que ediles con años en su banca pretendan desconocer un proyecto que ha sido tema recurrente en la agenda legislativa. La postura de la concejal Marcos, por ejemplo, reveló un desconocimiento alarmante de los aspectos centrales de la ordenanza que intentaba bloquear. Por ejemplo venía esgrimiendo el rechazo al proyecto por supuesta falta de claridad hacia los vecinos, alegando riesgo patrimonial resaltando su desconocimiento del esquema de exenciones sobre una obra que ya prevé protección para vecinos vulnerables y casos sociales?
En definitiva, mientras algunos sectores se refugian en la exageración y el dato incompleto para justificar su parálisis, los hechos terminan por imponerse. La aprobación de esta obra no es un hecho aislado, sino el reflejo del progreso concreto que ha llegado al barrio El Chorrito de la mano de la gestión del intendente Rambaldi y el bloque de concejales oficialistas. Ante la desidia de décadas pasadas, esta administración viene demostrando que la política puede —y debe— ser una herramienta de transformación real. El hormigón que pronto cubrirá la calle Rivadavia es la prueba material de una gestión que escucha, ejecuta y cumple, dejando atrás el ruido de la sesión para dar paso a la dignidad que los vecinos merecen. El Chorrito ya eligió el futuro y con aplausos y lo recibe con alegría de sus rostros; lo demás quedará solo en el anecdotario de la política calerense.






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